Durante 2025, los vehículos provenientes de China consolidaron una presencia sin precedentes en el mercado automotriz mexicano, al representar cerca de una quinta parte del total de unidades vendidas en el país. De acuerdo con datos oficiales en ese periodo se comercializaron 306 mil 351 automóviles fabricados en territorio chino, lo que equivale al 19% de las ventas totales registradas a nivel nacional.
El volumen incluye tanto marcas de origen chino, como BYD, Changan, MG y GWM, como modelos de armadoras occidentales que producen vehículos en China para su exportación a México, entre ellas General Motors y Ford. Esta dinámica ha permitido una expansión acelerada de la oferta, particularmente en segmentos de precios competitivos, impulsando la preferencia de una parte del mercado por unidades importadas.
Sin embargo, especialistas advierten que este crecimiento tiene efectos adversos para la industria automotriz instalada en México. De acuerdo con el análisis los vehículos fabricados en China ingresan al país sin integrar componentes producidos localmente, lo que limita la derrama económica para proveedores nacionales y afecta a un sector que depende en gran medida de las cadenas de valor regionales en Norteamérica.
Manuel Montoya, director del clúster automotriz de Nuevo León (CLAUT), señaló que esta tendencia refuerza la necesidad de medidas que equilibren la competencia. En ese contexto, consideró que los aranceles que México comenzará a aplicar este año a autopartes y ciertos vehículos de origen chino podrían contribuir a proteger la industria nacional y preservar empleos vinculados a la manufactura automotriz.
El avance de los autos importados desde China reabre el debate sobre la política comercial y el futuro del sector automotriz en México, en un momento en que el país busca mantener su papel estratégico dentro de la producción regional, frente a una competencia internacional cada vez más intensa y diversificada.