La construcción del lago artificial en Ciudad Universitaria de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) muestra un progreso notable desde las alturas del campus, donde se observa cómo avanza una de las obras más visibles de la agenda de infraestructura universitaria. Este cuerpo de agua forma parte de la primera etapa de un sistema para el almacenamiento y distribución de agua tratada, orientado a promover el uso responsable del recurso hídrico dentro de la comunidad universitaria.
El proyecto se desarrolla en colaboración con empresas locales que aportan agua residual tratada, la cual se utilizará para el riego de áreas verdes, campos deportivos y la revitalización de espacios recreativos como el lago. Con esto, la universidad busca reducir la presión sobre el agua potable que abastece al campus y a las colonias cercanas, mientras fomenta prácticas de conservación y manejo eficiente del recurso.
Más allá de su función estética, el lago servirá como un componente clave en la reutilización de agua tratada y en la educación ambiental. Obras complementarias, como la instalación de tuberías desde el sistema de tratamiento hasta un cárcamo de almacenamiento, permitirán mantener el lago y otros espacios con este recurso alternativo, al tiempo que se optimiza el uso de agua potable para fines prioritarios.
La iniciativa también se plantea como un laboratorio vivo para la comunidad universitaria, donde estudiantes y académicos podrán desarrollar proyectos de investigación, servicio social y actividades educativas relacionadas con la gestión ambiental y la sostenibilidad, convirtiendo al lago en un modelo de innovación y conciencia ecológica dentro del campus.