La incidencia delictiva en Sinaloa registró una disminución durante los tres meses en que Rubén Rocha Moya permaneció separado de la gubernatura, de acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Entre mayo y julio de 2026, el total de delitos denunciados bajó 6 por ciento frente al mismo periodo de 2025.
El homicidio doloso presentó una reducción de 32 por ciento, al pasar de 430 carpetas de investigación entre mayo y julio de 2025 a 292 en el mismo lapso de este año. La baja también se reflejó en los robos, que disminuyeron de 3 mil 86 denuncias a 2 mil 83, una diferencia de mil 3 casos.
El descenso más pronunciado se registró en el robo de vehículos, con una reducción superior al 55 por ciento. Las denuncias pasaron de mil 250 entre mayo y julio del año pasado a 556 durante los mismos meses de 2026. El robo a negocio disminuyó 46 por ciento y el robo a casa habitación tuvo una reducción de 21 por ciento.
No todos los delitos tuvieron el mismo comportamiento. Durante ese periodo, el feminicidio aumentó 136 por ciento y la extorsión registró un incremento de 109 por ciento, por lo que la reducción general de la incidencia no representó una mejora uniforme en todos los delitos.
Rocha Moya solicitó licencia el 1 de mayo, después de que autoridades estadounidenses lo señalaran por presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. El Congreso estatal aprobó la separación temporal y Yeraldine Bonilla asumió como gobernadora interina.
El 21 de agosto, Rocha Moya anunció su regreso al cargo y afirmó que las investigaciones realizadas en México no encontraron pruebas en su contra. La reincorporación se produjo después de 112 días de licencia y mientras continúan las indagatorias relacionadas con los señalamientos estadounidenses.