Un brutal enfrentamiento entre policías municipales y hombres fuertemente armados dejó un rastro de muerte en pleno centro de Cotija, Michoacán, la noche del martes. El incidente, que se desató por la inspección de un vehículo mal estacionado, resultó en la muerte de un policía en el cumplimiento de su deber y de dos civiles inocentes alcanzados por balas perdidas.
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, los hechos ocurrieron cerca de las 19:15 horas en la calle Guillermo Prieto. Patrulleros locales realizaban un recorrido habitual y detectaron un vehículo tipo Razer obstaculizando la banqueta. Cuando los uniformados descendieron para verificar la situación, una lluvia de disparos atronó la zona, obligando a los agentes a responder la agresión.
Durante el tiroteo, el policía Luis Solorio, de 49 años, cayó mortalmente herido. El oficial, ampliamente conocido en la corporación, no logró sobrevivir a las múltiples heridas de las ráfagas.
La tragedia alcanzó a dos ciudadanos ajenos al ataque: José Luis M., de 59 años, fue impactado mientras se encontraba con su esposa dentro de una tienda, y Rafael F., de 28 años, fue alcanzado aparentemente dentro de su propio domicilio. Ambos fueron trasladados de urgencia a una clínica, donde finalmente perdieron la vida debido a la gravedad de sus lesiones.
Una vez que cesaron los disparos, agentes de diversas corporaciones aseguraron la zona. El personal encontró aproximadamente 246 casquillos percutidos, principalmente calibre $7.62 \times 49$ mm. Además, fue localizada una granada sin detonar y cuatro vehículos presuntamente utilizados por los agresores: una Jeep Gladiator gris (sin placas), una Jeep Patriot, una Acura RDX y una camioneta Honda CR-V.
Personal de la Fiscalía Regional inició las diligencias de ley y los cuerpos fueron trasladados a la morgue. Las autoridades mantienen hermetismo sobre las líneas de investigación, pero confirmaron que se analizan los indicios para intentar dar con los responsables del ataque que dejó tres familias enlutadas.