Una ballena jorobada que permanece varada desde hace tres semanas en la bahía de Wismar, en el estado de Mecklemburgo-Antepomerania, logró volver a nadar por sus propios medios tras el aumento del nivel del agua, aunque continúa sin poder liberarse completamente.
El cetáceo, de aproximadamente 12.35 metros de longitud, fue visto moviéndose nuevamente en las cercanías de la isla de Poel, donde ha cambiado de dirección de forma constante y realiza pausas frecuentes, de acuerdo con reportes de medios locales.
Las autoridades y equipos de rescate han intentado diversas maniobras para liberar al animal, incluyendo una iniciativa privada que busca elevarlo con colchonetas de aire y trasladarlo hacia aguas profundas con apoyo de embarcaciones especializadas.
El ministro de Medio Ambiente del estado, Till Backhaus, calificó el reciente movimiento del animal como un momento de alivio, aunque advirtió que la situación sigue siendo crítica debido al estado de salud del cetáceo.
De acuerdo con los equipos de rescate, la ballena presenta condiciones de salud delicadas y ha requerido apoyo constante, incluyendo medidas para mantenerla hidratada y protegida del sol mientras permanece en la zona costera.
Una organización privada de rescate ha señalado que, en caso de liberación total, se activaría un plan para guiar su trayecto hacia el mar del Norte con el apoyo de embarcaciones especializadas.
El animal había quedado atrapado inicialmente en otra zona del mar Báltico antes de ser arrastrado hacia la bahía de Wismar, donde ha permanecido sin lograr regresar a aguas profundas pese a intentos previos de rescate.