El Banco Mundial proyecta que México registrará un crecimiento económico de 1.3% en 2026, una cifra inferior al promedio estimado para América Latina y el Caribe, que se ubica en 2.2%, de acuerdo con su más reciente informe de Perspectivas Económicas Globales. Con ello, el país sumaría tres años consecutivos con un desempeño económico por debajo del promedio regional.
El organismo internacional detalla que en 2025 la economía mexicana creció 0.6%, mientras que el promedio regional fue de 2.3%. En 2024, México avanzó 1.4%, también por debajo del crecimiento latinoamericano, que se mantuvo en 2.3%, lo que confirma una tendencia de menor dinamismo respecto al resto de la región.
El informe prevé que entre 2027 y 2028 la economía mexicana podría registrar una expansión promedio de 1.8%, sujeta a factores como la inversión, la demanda interna y la estabilidad del comercio con Estados Unidos. En ese periodo, América Latina alcanzaría un crecimiento promedio cercano al 2.6%.
El Banco Mundial señala que la exposición de México a los precios de la energía es limitada debido a su posición comercial equilibrada en este sector y a medidas fiscales orientadas a mitigar su impacto. Sin embargo, advierte que el desempeño económico seguirá dependiendo de la capacidad para atraer inversión y fortalecer el consumo interno.
En el panorama regional, el organismo estima que América Latina y el Caribe mantendrán un crecimiento moderado de 2.2% en 2026, influido por presiones inflacionarias, condiciones financieras más restrictivas y el encarecimiento de la energía. Estos factores impactan especialmente a economías importadoras de petróleo y países con menor margen fiscal.
Brasil, la mayor economía de la región, pasaría de un crecimiento de 2.3% en 2025 a 1.9% en 2026, con una recuperación gradual hacia 2027 y 2028. Argentina, por su parte, tendría un crecimiento de 3.6% en 2026, mientras que Perú, Colombia y Ecuador registrarían avances moderados que oscilan entre 1.9% y 2.9% en el mismo periodo.
El informe concluye que la región continuará con un ritmo de expansión estable pero limitado, condicionado por factores externos como la inflación global, el costo de la energía y la evolución del comercio internacional.