Un bebé de 18 meses, identificado como Vincent Lorenzo Fiordilino, fue encontrado con vida en la morgue de un hospital de Arizona, aproximadamente cinco horas y media después de que un médico certificara su fallecimiento, en un caso que ha generado conmoción e interrogantes sobre los protocolos médicos.
El incidente ocurrió luego de que el menor cayera a una alberca ubicada en el patio de su vivienda familiar, en la ciudad de Gilbert. Tras el accidente, su padre logró sacarlo del agua e inició maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras arribaban los servicios de emergencia.
Posteriormente, Vincent fue trasladado al Mercy Gilbert Medical Center, donde el personal médico continuó con los esfuerzos para reanimarlo. Sin embargo, después de varios intentos, un médico determinó que el niño había fallecido y emitió el certificado de defunción correspondiente.
Tras ser declarado muerto, el pequeño fue colocado en una bolsa para cadáveres y trasladado a la morgue del hospital, donde permaneció durante aproximadamente cinco horas y media.
El inesperado hallazgo ocurrió cuando personal del Servicio Médico Forense del condado de Maricopa acudió para realizar el traslado del cuerpo. Al abrir la bolsa, los trabajadores detectaron que el menor aún respiraba, por lo que solicitaron asistencia médica de inmediato.
Vincent fue llevado nuevamente al área de urgencias y, debido a la gravedad de su estado, posteriormente fue trasladado en helicóptero al Phoenix Children’s Hospital, donde recibió atención médica especializada.
El caso ha provocado sorpresa entre las autoridades y el personal sanitario, al tratarse de una situación sumamente inusual. Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles sobre la evolución clínica del menor ni sobre las investigaciones para esclarecer cómo fue declarado muerto cuando aún presentaba signos vitales.