El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, afirmó que no existió sobrecupo durante el concierto de Marco Antonio Solís en el Estadio Morelos, luego de que varios asistentes denunciaran que permanecieron fuera del inmueble pese a contar con boleto de acceso.
El mandatario explicó que, aunque aún había espacios disponibles dentro del estadio, fue necesario restringir momentáneamente el ingreso debido a la acumulación de personas en túneles, accesos y corredores, como parte de las medidas de seguridad y protocolos de Protección Civil.
Ramírez Bedolla señaló que este tipo de situaciones suele ocurrir en eventos masivos cuando una gran cantidad de asistentes llega poco antes del inicio del espectáculo, provocando saturación en las entradas y zonas de circulación.
Ante ello, indicó que fueron instaladas pantallas gigantes en el exterior del recinto para que las personas que permanecían fuera pudieran seguir el concierto.
De acuerdo con cifras del gobierno estatal, al evento asistieron cerca de 58 mil 900 personas, convirtiéndose en uno de los conciertos con mayor convocatoria dentro del programa Jalo.
El gobernador destacó además que la presentación concluyó durante la madrugada y estimó que el impacto económico generado por el evento rondó los 100 millones de pesos, principalmente en sectores como hotelería, restaurantes, transporte y comercio local.