El lanzamiento del videojuego Black Myth: Wukong, inspirado en El rey mono, un personaje icónico de la literatura clásica china, logró vender 10 millones de copias en solo tres días después de su estreno.
Este éxito no solo pone de manifiesto el potencial de China como productor de entretenimiento, sino que también establece un nuevo referente para la aceptación de productos culturales chinos entre la juventud occidental.
Históricamente, las industrias culturales asiáticas han estado dominadas por Japón y Corea del Sur, con fenómenos como el anime, el manga y el K-pop.
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Sin embargo, de acuerdo con la investigadora Liljana Arsovska, desde 1992, China ha ido desarrollando su industria cultural con un enfoque en la economía de mercado y la exportación.
A diferencia de sus predecesores, que se centraban en mercados específicos, China ha comenzado a segmentar su oferta cultural hacia públicos más amplios, mientras se mantiene un enfoque en la política socialista.
Black Myth: Wukong se alinea con esa nueva dirección, ofreciendo no solo un videojuego de calidad, sino también una narrativa arraigada en la tradición literaria china.
Ese enfoque ha llevado al juego a ser uno de los más comercializados en la historia, destacando la capacidad de China para atraer audiencias internacionales.
El impacto no se limita a los videojuegos; productos culturales como El problema de los tres cuerpos, la novela de ciencia ficción de Liú Cíxīn, también han encontrado éxito en el extranjero, destacando un cambio en cómo se percibe la cultura china en el contexto global.