Desde las 7 de la mañana de este lunes, Paseo de la Reforma quedó cerrado en ambos sentidos a la altura de Insurgentes, en la Ciudad de México. La movilización fue encabezada por integrantes del Comité de Apoyo al Refugio Franciscano, que exigieron la devolución inmediata de los animales retirados del albergue y mantuvieron afectada una de las vialidades más transitadas de la capital.
Para entender el bloqueo hay que irse a enero. El Refugio Franciscano era un albergue ubicado sobre la carretera México-Toluca, en la alcaldía Cuajimalpa. El Gobierno capitalino y la Fiscalía capitalina intervinieron tras denuncias ciudadanas presentadas en diciembre de 2025 por maltrato o crueldad animal. En el operativo participaron la Fiscalía, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Secretaría del Medio Ambiente y la PAOT.
La Fiscalía sostuvo después que se trataba de uno de los casos de maltrato animal más graves que ha documentado en la ciudad. Sus peritajes reportaron hacinamiento severo, acumulación de heces y orina, falta de ventilación y luz natural, alimento contaminado o inadecuado, plaga de ratas, ausencia de registros de ingreso y egreso y falta de atención médico-veterinaria oportuna. También informó que en el inmueble fueron identificados 936 animales, que 21 murieron por su deterioro y que 57 requirieron hospitalización urgente.
Con orden judicial, el 7 de enero fueron trasladados 858 caninos que seguían en el lugar. Según la propia Fiscalía, quedaron bajo resguardo del Gobierno de la Ciudad de México en tres espacios temporales, Ajusco, Xochimilco y la Utopía de Gustavo A. Madero. La autoridad ha insistido en que su actuación no fue para asegurar el predio, sino para sacar a los animales de un entorno que, a su juicio, ya no garantizaba su supervivencia.
Del otro lado está la versión de quienes respaldan al refugio. Desde enero han protestado para exigir acceso supervisado a los animales, mejores condiciones de resguardo y su devolución al albergue. Esa exigencia no empezó este lunes: ya había bloqueos previos, incluido uno el 13 de enero en Gustavo A. Madero, donde activistas reclamaban revisar directamente la situación de 183 perros reubicados en Hermanos Galeana.
Eso es lo que volvió a estallar este lunes en Reforma. La protesta no es por lo que ocurrió en enero, sino por lo que sigue sin aclararse desde entonces. Los animales ya no están en el refugio, pero tampoco hay una ventana pública que permita verificar en qué condiciones permanecen.