La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró con una caída de 0.94%, acumulando tres sesiones consecutivas en terreno negativo, en una jornada en la que los mercados de Estados Unidos registraron avances.
El retroceso se dio en un entorno de volatilidad en los mercados internacionales, con movimientos mixtos entre las principales plazas bursátiles y una mayor cautela por parte de inversionistas en el mercado local.
Durante la sesión, el desempeño del mercado mexicano contrastó con el comportamiento positivo de Wall Street, donde los principales índices mantuvieron ganancias, lo que amplió la diferencia en el cierre entre ambas plazas financieras.
La presión vendedora en la BMV se concentró en distintos sectores del mercado accionario, en una semana marcada por ajustes tras sesiones previas de incertidumbre en el panorama financiero global.
La Bolsa Mexicana suma tres jornadas consecutivas de pérdidas, mientras los mercados internacionales continúan mostrando movimientos diferenciados entre regiones.