La salud del expresidente brasileño Jair Bolsonaro vuelve a ser centro de atención tras complicaciones posteriores a su reciente cirugía de hernia. Según informó su hijo, el exconcejal Carlos Bolsonaro, el equipo médico evalúa ahora la necesidad de un nuevo procedimiento quirúrgico para corregir un cuadro de “hipo persistente” que afecta al exmandatario. La noticia fue acompañada por una fotografía de Bolsonaro en la cama del hospital, evidenciando el delicado estado físico del político, quien actualmente cumple una condena de 27 años de prisión.
La estancia hospitalaria no ha estado exenta de tensiones políticas. Carlos Bolsonaro utilizó sus redes sociales para arremeter contra el estricto protocolo de vigilancia implementado por las autoridades. El exconcejal calificó de “increíble y vergonzoso” el despliegue de la Policía Federal en torno a la habitación y el recinto médico. Sin embargo, las autoridades judiciales mantienen la medida debido a que el expresidente se encuentra bajo custodia oficial mientras recibe el tratamiento, garantizando así el cumplimiento de su sentencia incluso durante su recuperación.
Este nuevo episodio médico añade un nivel de complejidad a la situación jurídica de Bolsonaro. Mientras sus seguidores denuncian un trato “humillante”, sus detractores señalan que se están siguiendo los protocolos estándar para cualquier recluso de alto perfil. El equipo médico se mantiene reservado respecto a la fecha de la posible nueva intervención, mientras que la Policía Federal ha reforzado los turnos de vigilancia para evitar incidentes en el hospital durante el tiempo que dure la convalecencia del líder del Partido Liberal.