El gobierno de Brasil ordenó la suspensión temporal de la aplicación de la vacuna contra el dengue desarrollada por el laboratorio Butantan, luego de registrarse dos muertes y 42 casos de síntomas graves en personas que habían recibido el biológico en distintas regiones del país.
El ministro de Salud, Alexandre Padilha, señaló que no existe evidencia que confirme una relación directa entre la vacuna y los casos reportados, aunque se decidió pausar su aplicación como medida de precaución mientras se realizan evaluaciones de seguridad más amplias. El funcionario explicó que se trata de un número reducido de reacciones adversas en comparación con las cerca de 500 mil dosis aplicadas desde el inicio del programa.
Los pacientes afectados presentaron síntomas compatibles con dengue, algunos de los cuales evolucionaron hacia complicaciones como dolores abdominales intensos y hemorragias. Las autoridades sanitarias indicaron que los casos serán analizados para determinar si existe algún vínculo con el inmunizante.
La vacuna suspendida forma parte de un programa piloto de inmunización que inició en enero y que estaba dirigido principalmente a la población joven en municipios seleccionados de los estados de Ceará, Minas Gerais y São Paulo. La medida busca reforzar la seguridad del esquema antes de una eventual ampliación del programa a nivel nacional.
En Brasil también se encuentra disponible otra vacuna contra el dengue producida por un laboratorio japonés, como parte de la estrategia de control de la enfermedad en el país, que en años recientes ha registrado cifras elevadas de contagios y fallecimientos.
Las autoridades sanitarias reiteraron que la suspensión es temporal y que la continuidad del programa dependerá de los resultados de los estudios de farmacovigilancia y análisis clínicos en curso.