La cantante Britney Spears se declaró culpable este lunes ante un tribunal de California por el delito de conducción temeraria bajo los efectos del alcohol y drogas, tras su arresto ocurrido en marzo pasado.
La comparecencia se realizó en el condado de Ventura, donde el abogado defensor de la artista acudió en su representación luego de que la fiscalía la acusara de un delito menor relacionado con conducir en estado inconveniente.
El comisionado Matthew Nemerson dictó una sentencia que incluye 12 meses de libertad condicional y un día de cárcel, el cual se consideró cumplido con el tiempo que ya había pasado detenida. Además, se le impuso una multa de 571 dólares y la obligación de asistir a terapias: una sesión semanal con psicólogo y dos consultas mensuales con psiquiatra.
La llamada “Princesa del Pop”, de 44 años, fue detenida a inicios de marzo por autoridades estatales tras ser señalada de conducir bajo la influencia de sustancias. Semanas después del incidente, ingresó de manera voluntaria a un centro de rehabilitación, en un intento por atender su situación personal.
De acuerdo con su entorno cercano, la intérprete de Baby One More Time mostró arrepentimiento por lo sucedido, especialmente por las posibles repercusiones en sus hijos.
La artista ha estado bajo el escrutinio público en los últimos años, particularmente desde que en 2021 logró poner fin a la tutela legal que ejercía su padre. Su actividad en redes sociales también ha generado inquietud entre seguidores.
En 2025, su exesposo Kevin Federline expresó preocupación por su comportamiento en publicaciones recientes, sumándose a antecedentes personales que incluyen estancias en rehabilitación en 2007 y episodios de atención en salud mental en 2008, en medio de disputas legales por la custodia de sus hijos.