La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo superó los 8 mil casos confirmados y se acerca a los 4 mil fallecimientos, mientras las autoridades sanitarias mantienen los esfuerzos para contener la transmisión del virus.
El último reporte del Instituto Nacional de Salud Pública, con cifras recopiladas hasta el 26 de septiembre, registra 8 mil 67 casos confirmados y 3 mil 901 muertes. La tasa de letalidad se ubica en 48.4 por ciento. Además, 2 mil 70 pacientes se han recuperado y 773 permanecen hospitalizados o en aislamiento.
El brote fue declarado el 15 de mayo y es provocado por la variante Bundibugyo del virus del ébola. La enfermedad se ha extendido a 63 zonas sanitarias de siete provincias, entre ellas Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Tshopo, Alto Uele, Bajo Uele y Ubangi del Sur.
La Organización Mundial de la Salud ha señalado dificultades para controlar la epidemia debido a la inseguridad, los desplazamientos de población y la falta de personal sanitario en algunas regiones. También se han registrado ataques contra trabajadores e instalaciones de salud, lo que complica las labores de vigilancia, atención y seguimiento de contactos.
Las autoridades mantienen campañas de vacunación y otras medidas para reducir la transmisión. Sin embargo, para la variante Bundibugyo todavía no existe una vacuna o tratamiento específico con licencia, por lo que continúan las evaluaciones de posibles herramientas médicas.
El brote ya superó en número de casos a la epidemia registrada entre 2018 y 2020 en el país, aunque permanece por debajo del brote de África Occidental de 2014 a 2016, que dejó más de 28 mil contagios y alrededor de 11 mil muertes.