Las autoridades de Cabo Verde negaron el acceso al puerto de su capital, Praia (ubicada en África occidental), a un crucero en el que se investiga un posible brote de hantavirus, como medida preventiva para proteger la salud pública.
La decisión fue tomada tras una evaluación sanitaria y epidemiológica, con base en protocolos internacionales, luego de que el barco arribara a aguas del país procedente de Argentina. Desde entonces, la embarcación permanece en altamar bajo monitoreo constante de las autoridades.
El Ministerio de Salud caboverdiano informó que a bordo viajan 147 personas, entre pasajeros y tripulación, de las cuales tres presentan síntomas relacionados con la enfermedad. Todos han sido valorados por personal médico y, según el reporte oficial, se encuentran estables.
El crucero, identificado como MV Hondius, también transporta el cuerpo de una de las personas fallecidas en medio del brote. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, hasta ahora se han contabilizado al menos seis casos vinculados al viaje, incluidos tres decesos y tres personas enfermas.
La empresa operadora, Oceanwide Expeditions, había solicitado autorización para desembarcar a tripulantes que requerían atención médica urgente, petición que fue rechazada por las autoridades locales.
Mientras tanto, el sistema de salud de Cabo Verde se mantiene en alerta, con preparación hospitalaria en el principal centro médico del país para atender cualquier eventualidad.
El hantavirus es una infección que generalmente se transmite por contacto con fluidos de roedores infectados y, en casos poco comunes, puede propagarse entre personas, provocando cuadros respiratorios graves.