Cadena perpetua para el hombre que intentó asesinar a Donald Trump en Florida
evangelio | 5 febrero, 2026

Un tribunal federal de Estados Unidos sentenció a cadena perpetua a Ryan Routh, el hombre que planeó y ejecutó un fallido intento de asesinato contra Donald Trump cuando era candidato presidencial. La condena pone fin a un caso que estremeció al país por el nivel de preparación y cercanía con el que el ataque estuvo a punto de concretarse.

De acuerdo con las autoridades, Routh montó un improvisado “nido de francotirador” en los alrededores del campo de golf de Trump en West Palm Beach, Florida, desde donde esperaba disparar. El plan fue frustrado por un agente del Servicio Secreto antes de que pudiera abrir fuego.

En septiembre, un jurado lo declaró culpable de cinco cargos federales, luego de que el acusado optara por representarse a sí mismo en el juicio, una estrategia que resultó caótica y le valió constantes llamados de atención por parte de la jueza Aileen Cannon, quien presidió el proceso.

Cannon, designada en su cargo durante el primer mandato de Trump, consideró probado que Routh actuó con premeditación y una clara intención homicida. “Su complot para matar fue deliberado y malvado”, señaló al dictar la sentencia, al tiempo que subrayó que estuvo “muy cerca” de consumar el ataque.

Además de la cadena perpetua por el cargo principal de intento de asesinato de un importante candidato presidencial, Routh recibió otras condenas que se cumplirán de manera concurrente, relacionadas con posesión ilegal de armas de fuego, agresión a un agente federal y el uso de un arma con el número de serie borrado.

Durante la audiencia, el acusado permaneció encadenado de manos y pies, vestido con un mono carcelario beige. En una breve intervención, lanzó declaraciones desafiantes y aludió a conflictos internacionales antes de ser interrumpido por la jueza. Al abandonar la sala, incluso intercambió gestos con personas en la galería, una actitud que, según la fiscalía, reflejó la ausencia total de arrepentimiento.

El Departamento de Justicia había solicitado la máxima pena. El fiscal John Shipley sostuvo que Routh “se preparó para matar o agredir a cualquiera que se interpusiera en su camino” y presentó pruebas del minucioso acecho previo, incluyendo búsquedas en teléfonos desechables sobre actos de campaña de Trump y sistemas de vigilancia locales.

Entre los elementos más contundentes figuró una carta en la que Routh admitía su intención de asesinar al entonces candidato y ofrecía una recompensa económica para quien lograra completar el crimen en caso de que él fallara.

Con la sentencia, las autoridades federales cerraron uno de los episodios más graves de violencia política frustrada en años recientes, subrayando el papel del Servicio Secreto en la prevención del ataque y el mensaje de tolerancia cero frente a amenazas contra el proceso democrático.

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