La cámara de videovigilancia ubicada en la zona donde murieron dos presuntos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y dos funcionarios de Chihuahua no se encontraba en funcionamiento, de acuerdo con información difundida por medios nacionales sobre la investigación del caso.
El accidente ocurrió el 19 de abril de 2026, cuando una camioneta cayó por un barranco en la Sierra Tarahumara, después de un operativo contra un presunto narcolaboratorio en el estado.
Entre las víctimas se encontraban Pedro Román Oseguera Cervantes, entonces director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), su escolta Manuel Genaro Méndez Montes y los estadounidenses John Dudley Black y Richard Leiter Johnston, señalados como presuntos agentes de la CIA.
La falta de funcionamiento de la cámara representa un elemento relevante para esclarecer las circunstancias del accidente y reconstruir los movimientos de quienes participaron en el despliegue. Sin embargo, este dato por sí solo no determina qué ocurrió antes de la caída del vehículo.
El caso adquirió una nueva dimensión luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) investigara la participación de los ciudadanos estadounidenses en el operativo, ante la falta de documentación que acreditara su autorización para realizar actividades de seguridad en territorio mexicano.
Las indagatorias también derivaron en la detención del exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, señalado por su presunta participación en la autorización de actividades de agentes extranjeros sin los permisos correspondientes. El exfuncionario ha rechazado los señalamientos.
La legislación mexicana establece mecanismos para regular la colaboración de agentes extranjeros en asuntos de seguridad nacional. Por ello, la investigación busca determinar bajo qué condiciones participaron los estadounidenses en el operativo y qué funcionarios tenían conocimiento de su presencia.