Los esfuerzos de conservación en la Costa Michoacana han permitido resguardar alrededor de 100 nidos de tortuga laúd, una de las especies marinas más grandes del planeta y catalogada en peligro de extinción. El avance es resultado del trabajo conjunto entre campamentos tortugueros y autoridades estatales dedicadas a la protección de la fauna marina.
La Comisión de Pesca del Estado (Compesca) informó que brigadas comunitarias realizan recorridos constantes en las playas para detectar el arribo de las tortugas, vigilar las zonas de anidación y asegurar los huevos hasta su eclosión. En algunos casos, los nidos permanecen en su lugar original bajo supervisión, mientras que en otros son trasladados a espacios seguros para reducir riesgos.
Las labores de protección se concentran principalmente en los municipios de Aquila, Coahuayana y Lázaro Cárdenas, donde cada año la tortuga laúd llega a desovar. Entre estas zonas destaca la playa de Mexiquillo, reconocida como uno de los principales sitios de anidación de la especie en México y considerada un punto estratégico para su conservación.
La temporada reproductiva de la tortuga laúd se extiende de noviembre a febrero, periodo en el que se prevé el arribo de más ejemplares a las costas michoacanas. Posteriormente, durante febrero y marzo, se programan las liberaciones de crías, una fase crucial para incrementar las probabilidades de supervivencia de esta especie emblemática.
Autoridades estatales subrayaron que el trabajo coordinado con los campamentos tortugueros ha posicionado a Michoacán como un referente en la protección de la tortuga laúd, al contribuir de manera directa a la conservación de una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas marinos.