El hallazgo de un rancho utilizado como campo de exterminio en Teuchitlán, Jalisco, generó una fuerte reacción tanto a nivel nacional como internacional.
El colectivo de búsqueda de personas desaparecidas “Guerreros Buscadores de Jalisco” descubrió el pasado 7 de marzo el rancho Izaguirre, un sitio presuntamente operado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) donde se realizaban confinamientos, adiestramientos y la incineración de cuerpos.
La fiscalía estatal confirmó la localización de restos óseos, así como entre 200 y 400 pares de zapatos de víctimas potenciales.
El impacto de la noticia fue inmediato, y medios internacionales como Reuters, The Guardian y Le Parisien cubrieron el suceso.
En sus informes, calificaron el rancho como un “crematorio clandestino” y destacaron la magnitud del horror.
Te puede interesar: Lo de Jalisco, un campo de exterminio con olor a terrorismo
Le Parisien señaló que “las fuerzas de policía municipales a menudo están infiltradas por bandas locales”, mientras que The Guardian subrayó que el hallazgo refleja “la crisis de desaparición forzada relacionada con el crimen organizado en México”.
Por su parte, Reuters reportó el caso días después, sin aportar información adicional.
Las autoridades han asegurado que la investigación continuará para identificar a los responsables y esclarecer posibles omisiones de funcionarios en el caso.
Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República (FGR), calificó la situación como “muy crítica y muy grave”, en referencia a la violencia que persiste en la región y el desafío que representa para el Estado mexicano.
Ante la conmoción generada, el Colectivo Luz de Esperanza convocó a un luto nacional el próximo 15 de marzo en el Palacio de Gobierno estatal.
La movilización se llevará a cabo bajo la consigna “Nunca más Teuchitlán, Jalisco”, con el objetivo de exigir justicia y un alto a la violencia que ha enlutado a tantas familias en el país.