El gobierno de Canadá dio un nuevo paso en el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al enviar una carta a sus socios comerciales en la que plantea sus propuestas para renovar el acuerdo por 16 años y solicita que se abran conversaciones paralelas para abordar los aranceles que afectan a diversos sectores de su economía.
La misiva fue enviada este martes a Washington y Ciudad de México, en vísperas de una reunión entre el ministro canadiense responsable del comercio con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. En el encuentro también participará la principal negociadora comercial canadiense ante Estados Unidos, Janice Charette.
En el documento, Canadá señala que la revisión del tratado representa una oportunidad para fortalecer el acuerdo y adaptarlo a las nuevas condiciones económicas. “El proceso de revisión conjunta nos brinda la oportunidad de revisar el acuerdo para evaluar si existen maneras de fortalecerlo y considerar dónde podrían ser necesarias mejoras para mantenernos al día con las condiciones económicas cambiantes”, indica la carta.
Además de la modernización del tratado, Ottawa insiste en que es indispensable discutir los aranceles sectoriales impuestos por Estados Unidos al acero, aluminio y automóviles, medidas que, según el gobierno canadiense, han afectado de manera importante a su economía.
La reunión ocurre después de que Canadá quedara fuera de la primera ronda de conversaciones bilaterales entre Estados Unidos y México para revisar el T-MEC, celebrada la semana pasada. En esos encuentros se analizaron temas como las reglas de origen para la industria automotriz, el comercio de acero y aluminio, así como asuntos relacionados con la seguridad económica.
La presión para avanzar en la revisión del acuerdo también proviene del sector empresarial canadiense, que ha cuestionado la lentitud con la que Ottawa inició el proceso. La revisión formal del T-MEC debe completarse antes del 1 de julio, mientras que México ha mantenido una postura más activa en las negociaciones con la administración estadounidense.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que las conversaciones con Estados Unidos se desarrollan por separado debido a las particularidades de los temas que Washington mantiene tanto con México como con Canadá.
“Existe una serie de cuestiones técnicas que tienen con México y con nosotros, razón por la cual la discusión está dividida”, declaró el mandatario.
El futuro del T-MEC es clave para las tres economías de América del Norte. De no alcanzarse un acuerdo para extender su vigencia, el tratado entraría en un esquema de revisión anual hasta el año 2036, lo que podría generar incertidumbre para empresas e inversionistas de la región.