La relación entre Canadá y Estados Unidos se encuentra en su punto más álgido, con acusaciones graves y un tono de desconfianza que permea tanto la prensa como la clase política canadiense.
Según reveló Matina Stevis-Gridneff, periodista de The New York Times en Toronto, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, acusó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de buscar el “colapso total de la economía canadiense” para “anexarnos”.
The New York Times, en un reportaje exclusivo, detalló dos tensas llamadas telefónicas entre Trump y Trudeau a principios de febrero.
Fuentes anónimas con conocimiento directo de las conversaciones revelaron que Trump planteó una serie de quejas sobre la relación comercial bilateral, incluyendo el sector lácteo canadiense, las dificultades de los bancos estadounidenses para operar en Canadá y los impuestos al consumo.
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Además, Trump cuestionó la validez del tratado fronterizo de 1908 entre ambos países, expresando su deseo de “revisar el límite”, y también mostró interés en revisar los acuerdos sobre el uso compartido de lagos y ríos.
Según el reportaje del Times, altos funcionarios de la administración Trump estarían considerando la posibilidad de expulsar a Canadá de la alianza de inteligencia “Cinco Ojos” y romper los acuerdos de los Grandes Lagos.
Estas revelaciones, sumadas a las referencias en redes sociales a Canadá como el “estado número 51”, han irritado profundamente al gobierno canadiense y a la comunidad internacional.
The New York Times concluye que, aunque los comentarios de Trump podrían ser una táctica de negociación, el gobierno canadiense ya no los considera así, y percibe una “mirada más atenta y agresiva” por parte de la administración Trump sobre la relación bilateral.