El gobierno de Canadá emitió un llamado a migrantes en situación irregular para que abandonen el país, advirtiendo que quienes no lo hagan podrían enfrentar procesos de deportación conforme a nuevas disposiciones migratorias.
La medida se da tras la aprobación de una reforma al sistema de asilo y control fronterizo que endurece los criterios para solicitar protección en el país. Entre los cambios se establece la posibilidad de rechazar solicitudes de asilo de personas que ingresaron de manera irregular desde Estados Unidos y no iniciaron su trámite dentro de los plazos establecidos, así como mayores facultades para acelerar procesos de inadmisión y deportación.
Las autoridades señalaron que los migrantes que no regularicen su situación pueden ser sujetos a órdenes de salida o expulsión bajo el marco legal vigente, el cual contempla revisiones administrativas antes de su ejecución.
Las nuevas disposiciones también buscan reducir la presión sobre el sistema migratorio, particularmente en puntos fronterizos donde se ha registrado un incremento en cruces irregulares en los últimos años.
El gobierno canadiense indicó que continuará aplicando las medidas conforme a la legislación vigente, mientras se mantiene la gestión de solicitudes de asilo bajo los nuevos lineamientos.