El desfile conmemorativo por el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, programado para este 3 de julio en la ciudad de Filadelfia, Pensilvania, fue cancelado debido a la intensa ola de calor que afecta a gran parte del país y que mantiene a las autoridades bajo una emergencia de salud pública.
El tradicional desfile de Old City, previsto para recorrer Chestnut Street como parte de las celebraciones previas al Día de la Independencia, fue suspendido pese a que los preparativos estaban concluidos y las carrozas listas para salir. Los organizadores informaron que las temperaturas extremas representaban un riesgo para la salud y la seguridad de participantes, voluntarios y asistentes.
De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, la temperatura máxima en Filadelfia alcanzaría los 100 grados Fahrenheit (casi 38 grados Celsius). Antes de las 8:00 de la mañana, los termómetros ya registraban 85 grados Fahrenheit (29 grados Celsius), con una sensación térmica superior a los 90 grados debido a la humedad.
“Lamentamos que las actividades de hoy se hayan cancelado. Se han estado elaborando muchos planes desde hace bastante tiempo, pero estamos buscando formas de aprovechar al máximo la situación actual”, declaró Carlton Parker, integrante del equipo de producción del desfile y originario de Middletown, Delaware.
Las celebraciones ya habían sido modificadas previamente, luego de que los organizadores decidieran reducir a la mitad la ruta del desfile para disminuir el tiempo de exposición al calor. El recorrido, que originalmente contemplaba un trayecto más amplio alrededor de Logan Circle y concluiría en el Ayuntamiento de Filadelfia, terminó siendo cancelado en su totalidad.
La ciudad permanece bajo una emergencia de salud por calor, declarada el pasado 30 de junio y vigente desde el 1 de julio hasta la noche del 4 de julio. Durante este periodo, las autoridades han exhortado a la población a evitar actividades al aire libre en las horas de mayor temperatura, mantenerse hidratada y proteger especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
La ola de calor ha afectado a diversas regiones de Estados Unidos, provocando la modificación o suspensión de eventos públicos y reforzando las medidas preventivas para evitar afectaciones relacionadas con las altas temperaturas.