Lo que comenzó como una serie de quejas aisladas en redes sociales ha escalado a un conflicto de seguridad nacional. La Fiscalía General de la República (FGR) ha tomado las riendas de la investigación tras el colapso masivo de los servicios de telefonía e internet de Telmex en Morelia. Miles de usuarios y comercios han quedado totalmente incomunicados, transformando una falla técnica en un expediente federal que busca determinar si se trata de negligencia o de un acto deliberado de sabotaje contra la infraestructura estratégica del país.
El “apagón telefónico” ha paralizado la actividad económica en gran parte de la capital michoacana. Restaurantes que no pueden procesar pagos con tarjeta, oficinas gubernamentales con trámites detenidos y ciudadanos imposibilitados para reportar emergencias son parte del escenario. Las autoridades federales están revisando minuciosamente los nodos de fibra óptica y estaciones base para detectar cortes provocados o daños físicos a los equipos que explicarían por qué el servicio no ha podido ser restaurado en su totalidad tras varios días.
Implicaciones de la Investigación:
Delitos Federales: El daño a las vías generales de comunicación es un delito grave que conlleva penas de prisión.
Intervención del IFT: El Instituto Federal de Telecomunicaciones se sumará para auditar los reportes técnicos de la empresa.
Responsabilidades: De comprobarse negligencia grave en el mantenimiento, la empresa podría enfrentar sanciones históricas.
Mientras la FGR recopila testimonios y pruebas periciales, el malestar ciudadano crece ante el silencio de la compañía. Miles de morelianos siguen experimentando intermitencias, recordándonos la vulnerabilidad de nuestra dependencia tecnológica en la vida cotidiana.