La Casa Blanca impidió nuevamente que periodistas de CNN acompañaran al presidente Donald Trump en el avión presidencial Air Force One, pese a que la cadena tenía asignado cubrir su viaje a Carolina del Norte, por lo que advirtió que emprenderá nuevas acciones legales si continúa la exclusión.
CNN señaló que la medida rompe con décadas de tradición en la cobertura de los desplazamientos presidenciales, en los que las principales cadenas se turnan para integrar el grupo de periodistas que acompaña al mandatario.
Ted Boutrous, abogado externo de CNN, envió una carta al Departamento de Justicia para denunciar que la exclusión constituye una represalia por el contenido de sus reportajes y advirtió que la empresa solicitará nuevas medidas judiciales si la Casa Blanca mantiene esta práctica.
“Estos intentos de tomar represalias y discriminar a CNN en función del contenido de su cobertura informativa son erróneos, contraproducentes e ilegales”, sostuvo el abogado.
El conflicto se remonta a septiembre, cuando Trump intentó impedir que periodistas de CNN, MS NOW y Politico ingresaran al complejo de la Casa Blanca, después de cuestionar la cobertura de su gobierno. Los medios afectados presentaron una demanda al considerar que la medida violaba la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege la libertad de expresión y de prensa.
La semana pasada, el juez federal Timothy Kelly ordenó restablecer el acceso de los periodistas de esos medios a la Casa Blanca, al considerar que la prohibición probablemente constituía una discriminación inconstitucional por los puntos de vista expresados en su cobertura.
Aunque el acceso al complejo presidencial fue restituido, CNN continúa fuera de algunos viajes oficiales. La cadena considera que esta exclusión limita su capacidad para cumplir con las tareas informativas que le corresponden dentro del sistema de cobertura compartida.
La administración Trump ha defendido ante los tribunales sus decisiones sobre el acceso de la prensa y también ha recurrido a restricciones en espacios con capacidad limitada para periodistas. Un caso similar involucra a la agencia Associated Press, que demandó al gobierno después de que se le restringiera el acceso al Air Force One y a otras áreas presidenciales por no adoptar de inmediato la denominación que Trump promovía para el Golfo de México.