El proceso judicial contra los acusados de planear los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos continúa sin una fecha definida para juicio, pese a haber transcurrido casi 25 años desde los hechos y más de una década de procedimientos en la base naval de Guantánamo, Cuba.
El caso se refiere a la acusación contra Jalid Sheij Mohamed y otros presuntos implicados, señalados por autoridades estadounidenses como responsables de planear y coordinar los ataques del 11-S, en los que fueron secuestrados cuatro aviones comerciales, dos de los cuales impactaron las Torres Gemelas en Nueva York, uno el Pentágono en Washington y otro cayó en Pensilvania tras la resistencia de los pasajeros, provocando cerca de 3 mil muertes.
De acuerdo con información de agencias internacionales y reportes retomados por medios como EFE, las audiencias preliminares se mantienen en fase de revisión procesal, centradas en determinar la validez de confesiones obtenidas durante interrogatorios realizados tras la captura de los acusados.
Las audiencias más recientes han incluido testimonios de exagentes del Buró Federal de Investigaciones, presentados por la fiscalía para sostener que las declaraciones fueron voluntarias y pueden ser utilizadas en juicio, mientras que las defensas argumentan que fueron obtenidas bajo presunta tortura durante interrogatorios en centros de detención de la Agencia Central de Inteligencia antes de su traslado a Guantánamo.
El expediente, uno de los más complejos del sistema de comisiones militares de Estados Unidos, ha acumulado retrasos por disputas legales, manejo de información clasificada y cambios en la estrategia de la fiscalía, lo que ha impedido el inicio del juicio.
Actualmente, el proceso permanece sin fecha establecida para juicio en la base de Guantánamo, donde continúan las audiencias relacionadas con los atentados del 11-S.