La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México inició un intercambio de experiencias con especialistas de Italia para fortalecer la seguridad, la inteligencia y la administración de los centros penitenciarios, con especial atención a las estrategias contra el crimen organizado.
El encuentro se realizó los días 30 de septiembre y 1 de octubre, en coordinación con el Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (UNICRI), mediante el taller La reorganización del sistema penitenciario italiano: un diálogo Italia-México.
Durante las sesiones, funcionarios capitalinos y expertos analizaron la estructura del sistema penitenciario italiano, así como los mecanismos especializados que ese país ha desarrollado para enfrentar amenazas como el terrorismo y las operaciones de grupos criminales desde las cárceles.
Entre los temas abordados estuvieron la organización de las instituciones penitenciarias, las labores de inteligencia, la seguridad interna, la profesionalización del personal y los modelos de reinserción social. También se revisaron alternativas para personas que cumplen medidas fuera de prisión y mecanismos relacionados con la justicia juvenil y comunitaria.
En las actividades participaron integrantes de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario, la Subsecretaría de Inteligencia e Investigación Policial y la Unidad Estratégica Táctica y de Operaciones Especiales de la SSC.
La colaboración busca identificar prácticas que puedan adaptarse a las necesidades de las cárceles mexicanas, sin trasladar de manera automática el modelo italiano. El objetivo es fortalecer las capacidades institucionales y mejorar la respuesta ante los desafíos de seguridad dentro de los centros de reclusión.
El intercambio forma parte de un programa impulsado por la UNICRI para fortalecer el sistema penitenciario y las políticas de prevención social del delito en México, con apoyo de organismos internacionales y financiamiento del gobierno italiano.
La iniciativa se desarrolla mientras las autoridades capitalinas mantienen acciones de supervisión y vigilancia en los reclusorios para impedir el ingreso de objetos prohibidos, reforzar el control interno y mejorar las condiciones para la reinserción social.