La Comisión Federal de Electricidad (CFE), rechazó que sus operaciones generen afectaciones al medio ambiente o a la salud de la población en Ciudad Hidalgo, al señalar que no tiene injerencia en los señalamientos realizados por habitantes de la región, quienes han denunciado posibles impactos vinculados con actividades de generación energética.
De acuerdo con información difundida por medios locales, la empresa sostuvo que sus procesos se realizan bajo normativas ambientales vigentes y que no existen elementos que acrediten una relación directa entre sus instalaciones y los problemas señalados por pobladores, quienes en distintas ocasiones han manifestado preocupación por presuntas afectaciones en la zona.
En reportes previos, comunidades cercanas a instalaciones de generación han denunciado posibles impactos en la salud, particularmente relacionados con padecimientos renales y condiciones del agua, situación que ha sido objeto de atención por autoridades locales y organizaciones sociales, aunque la empresa ha reiterado en distintas ocasiones que opera bajo estándares técnicos y ambientales establecidos.
Asimismo, la CFE ha señalado que sus instalaciones cuentan con supervisión de autoridades ambientales y que los procesos utilizados no implican la liberación de sustancias tóxicas fuera de los parámetros permitidos, por lo que ha rechazado las acusaciones sobre contaminación o afectaciones directas a la población.
El señalamiento de la empresa se produce en medio de inconformidades de habitantes de la región oriente de Michoacán, donde se han realizado manifestaciones y denuncias relacionadas con posibles impactos ambientales, lo que ha generado un contraste entre la postura oficial de la compañía y las preocupaciones expresadas por comunidades locales.