El piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez tuvo que abandonar el Gran Premio de España luego de que su Cadillac presentara un problema en el sistema de agua, obligándolo a retirarse en la vuelta 33 de la carrera.
Pérez arrancó desde la posición 19, nuevamente desde el fondo de la parrilla en la primera temporada de Cadillac en la Fórmula 1. Durante las primeras vueltas logró mantenerse en competencia sin aparentes complicaciones, pero cuando se encontraba en el lugar 18 fue llamado a pits.
Una vez en boxes, el equipo informó al mexicano que debía retirar el monoplaza debido a una falla en el sistema de agua, poniendo fin anticipadamente a su participación en la competencia.
La carrera tuvo como ganador al italiano Kimi Antonelli, de Mercedes, quien consiguió su octava victoria de la temporada y se consolidó como líder del campeonato. Con apenas 20 años, Antonelli se convirtió además en el piloto más joven en encabezar la clasificación general en la historia de la F1.
El segundo lugar fue para Max Verstappen, de Red Bull, mientras que Lando Norris, de McLaren, completó el podio después de haber iniciado desde la pole position.
El Gran Premio se disputó en el nuevo circuito de Madrid, donde la Fórmula 1 regresó a la capital española 45 años después de su última carrera en el circuito del Jarama.