El Ministerio de Comercio de China anunció este jueves el inicio de una investigación sobre los nuevos aranceles que México planea imponer a productos de países con los que no mantiene acuerdos comerciales. La indagatoria se produce aun cuando la medida mexicana no ha entrado en vigor y requiere la aprobación del Congreso de la Unión.
La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum incluyó en el Paquete Económico 2026 la propuesta de aplicar el arancel máximo permitido por la Organización Mundial de Comercio (OMC) a 1,463 fracciones arancelarias, distribuidas en 17 sectores estratégicos.
La medida busca proteger a las industrias nacionales y tendría un impacto en importaciones equivalentes a 52,000 millones de dólares, el 8.6% de las compras foráneas. Estados Unidos celebró la propuesta mexicana en la víspera.
El plan contempla elevar los aranceles a los automóviles hasta 50%, desde un rango actual de 15 a 20%, mientras que los de autopartes aumentarían de un rango de 0 a 35% a un intervalo de 10 a 50%.
Otros sectores afectados incluyen textiles, prendas de vestir, plásticos, acero, aluminio, electrodomésticos, juguetes, muebles, calzado, cuero, papel, cartón, motocicletas y vidrio.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio de China, la investigación se regirá por la Ley de Comercio Exterior de ese país y las Normas para la Investigación de Barreras al Comercio Exterior.
El proceso tendrá una duración de seis meses, con posibilidad de extenderse por tres más en casos excepcionales. Durante este tiempo se recabará información mediante cuestionarios, audiencias e inspecciones, y se permitirá a las partes interesadas presentar observaciones por escrito dentro de los primeros 20 días de la notificación.