La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió a los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) utilizar los mecanismos disponibles para restablecer la institucionalidad democrática en Nicaragua, tras las declaraciones del copresidente Daniel Ortega sobre que no volverán a realizarse elecciones en el país.
El organismo expresó su rechazo a los señalamientos de Ortega y solicitó recurrir a instrumentos como la Carta Democrática Interamericana para promover el respeto al Estado de derecho y los derechos humanos en Nicaragua.
La CIDH también cuestionó la propuesta de reforma constitucional presentada por la Asamblea Nacional nicaragüense, al considerar que plantea cambios que podrían ampliar la permanencia en el poder de Ortega y su esposa Rosario Murillo, quienes gobiernan bajo la figura de copresidencia.
La iniciativa de reforma contempla ampliar de seis a siete años el periodo de la copresidencia y establecer la posibilidad de renovación del mandato. Además, plantea modificaciones al sistema político del país que han generado críticas de organismos internacionales.
Ortega asumió nuevamente el poder en Nicaragua en 2007 y, junto con Murillo, mantiene el control del Ejecutivo. En 2025 ambos fueron establecidos como copresidentes tras una reforma constitucional aprobada por el Parlamento, dominado por el oficialismo.
La CIDH señaló que los Estados miembros de la OEA cuentan con herramientas regionales para responder ante situaciones que afecten la democracia, la separación de poderes y la participación política en los países integrantes del sistema interamericano.