Ciudad de México se hunde hasta 25 centímetros al año: alerta estudio satelital de la NASA
evangelio | 1 mayo, 2026

La NASA reveló nuevas imágenes satelitales que confirman que la Ciudad de México se hunde a un ritmo de hasta 25 centímetros por año, posicionándola como una de las metrópolis con mayor velocidad de subsidencia en el mundo.

El análisis, basado en mediciones recientes del satélite NISAR, muestra que en algunas zonas el descenso del suelo alcanza hasta 2 centímetros mensuales, particularmente en áreas como el principal aeropuerto capitalino y el emblemático Ángel de la Independencia. En menos de un siglo, el hundimiento acumulado supera los 12 metros.

La capital mexicana, junto con su zona metropolitana que abarca cerca de 7,800 kilómetros cuadrados y alberga a unos 22 millones de habitantes, fue construida sobre el antiguo lecho de un lago. Este factor, combinado con la sobreexplotación de acuíferos y el crecimiento urbano, ha provocado el colapso progresivo del subsuelo.

De acuerdo con el investigador Enrique Cabral, de la Universidad Nacional Autónoma de México, el fenómeno impacta directamente en infraestructura crítica. “Esto daña el metro, el drenaje, el sistema de agua potable, la vivienda y las calles. Es un problema muy grande”, advirtió.

El hundimiento ha dejado huella visible en edificaciones históricas como la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, cuya construcción inició en 1573 y hoy presenta inclinaciones derivadas de la inestabilidad del terreno.

El científico Paul Rosen explicó que la tecnología satelital permite observar con precisión lo que ocurre bajo la superficie. “Es una documentación detallada de los cambios en la ciudad. Podemos ver la magnitud total del problema”, señaló.

El satélite NISAR, desarrollado en conjunto con la Organización India de Investigación Espacial, permite monitorear en tiempo real variaciones del terreno, lo que abre la puerta a estudios más precisos e incluso a mediciones a nivel de edificios en el futuro.

Además de su aplicación en la capital mexicana, esta tecnología podrá utilizarse a nivel global para vigilar desastres naturales, actividad sísmica y efectos del cambio climático, así como mejorar sistemas de alerta temprana ante fenómenos como erupciones volcánicas.

Durante décadas, el hundimiento ha sido atendido de manera limitada, principalmente mediante la estabilización de monumentos. Sin embargo, ante el agravamiento de la crisis hídrica, especialistas señalan que las autoridades han comenzado a impulsar más investigación.

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