El Club Reboceros de La Piedad anunció la separación inmediata de siete jugadores de su plantilla tras detectar posibles conductas contrarias a la ética profesional, en un caso que ya fue turnado a la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol.
La Piedad compite en la Liga Premier Serie A, tercera categoría del futbol profesional en México, y tiene su sede en el municipio de La Piedad, en el noroeste de Michoacán, en la franja limítrofe con Guanajuato.
De acuerdo con lo expuesto por la directiva, las sospechas surgieron tras la derrota de 6-1 ante Ensenada, resultado que encendió alertas internas y derivó en una revisión del desempeño reciente del equipo.
El director deportivo del club señaló que, tras las primeras indagatorias, se identificó un posible esquema de manipulación de partidos, en el que algunos jugadores habrían recibido pagos por alterar resultados. Según esta versión, los montos podrían alcanzar los 40 mil pesos por partido, con penalizaciones económicas en caso de incumplimiento.
Los jugadores señalados son Paul Díaz, defensa central; Cristian Flores, portero; Néstor Bucio, delantero; Erick Ramírez, delantero; Christopher Cortéz, delantero; Sergio Medel, mediocampista; y Jesús Magaña, carrilero. De acuerdo con la directiva, uno de ellos habría fungido como enlace dentro del plantel.
Entre los encuentros bajo revisión se encuentran partidos ante Tecos, Colima, Zapotlanejo, Ensenada y Los Cabos, todos correspondientes a la segunda vuelta del torneo.
El caso ocurre en un momento dentro del futbol mexicano, donde se han encendido alertas por posibles prácticas de amaño de partidos en categorías de ascenso. La Comisión Disciplinaria será la instancia encargada de determinar si existen elementos para sanciones deportivas, que podrían ir desde suspensiones hasta inhabilitaciones.
El club informó que colaborará con las autoridades correspondientes durante el desarrollo de la investigación.