La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) decidió mantener su plantón en la capital del país, pese a que durante los últimos días retiró algunas de las carpas que ocupaban calles del Centro Histórico.
La determinación fue tomada en una asamblea celebrada durante la madrugada del domingo, donde los integrantes del movimiento acordaron continuar con la huelga nacional y las acciones de protesta para exigir atención a sus demandas laborales y de seguridad social.
Entre los principales reclamos del magisterio disidente se encuentran incrementos salariales, la eliminación de la actual legislación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y la revisión de diversos aspectos que permanecen vigentes de la reforma educativa, particularmente en lo relacionado con la asignación de plazas.
Representantes de la CNTE señalaron que las negociaciones sostenidas con autoridades federales no han derivado en soluciones de fondo, por lo que consideran necesario mantener la presión sobre el gobierno federal. Además, acusaron que existe una campaña de descalificación hacia el movimiento, a pesar de las mesas de diálogo desarrolladas con dependencias federales.
La organización también anunció que aprovechará la atención nacional e internacional generada por la Copa Mundial de Futbol 2026 para visibilizar sus demandas y reforzar su presencia en puntos estratégicos de la capital mexicana. Los dirigentes no descartaron nuevas acciones de protesta en los próximos días si no reciben respuestas satisfactorias por parte del gobierno federal.
El plantón fue instalado el pasado 1 de junio y desde entonces ha provocado afectaciones a la movilidad y actividades comerciales en distintos puntos del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Mientras tanto, el gobierno federal ha insistido en mantener abiertos los canales de diálogo, aunque la postura de la CNTE apunta a que las protestas continuarán hasta alcanzar acuerdos que satisfagan las exigencias del movimiento.