El Código Mariposa es un protocolo que han comenzado a implementar hospitales en México para brindar atención médica y emocional humanizada a mujeres y familias que atraviesan un duelo gestacional, perinatal o neonatal tras la pérdida de un bebé antes o poco después de nacer. Incluye acciones como acompañamiento psicológico, espacios privados para la familia y la posibilidad de despedirse del recién nacido, con el objetivo de ofrecer un trato respetuoso y empático durante ese proceso.
Este protocolo se activa en el momento en que ocurre la muerte del bebé, y contempla que el personal de salud identifique discretamente a la paciente que vive esta experiencia, evitando interacciones que puedan resultar dolorosas, como preguntas sobre el bebé o convivir en áreas con otras madres y recién nacidos sanos.
La implementación del Código Mariposa también busca capacitación especializada para el personal médico y de enfermería, con procedimientos que garanticen apoyo emocional, espacios de privacidad y trato sensible para quienes enfrentan estas pérdidas.
Este tipo de protocolos parte de la comprensión de que la pérdida de un hijo durante el embarazo, el parto o en los primeros días de vida puede afectar emocionalmente a madres y familias, y busca responder con atención integral dentro de los servicios de salud.