Colectivas feministas y organizaciones defensoras de derechos humanos se manifestaron este miércoles frente a Palacio de Gobierno para exigir atención inmediata a la comunidad purépecha de Acachuén, en el municipio de Chilchota, luego de los hechos de violencia registrados el pasado 6 de mayo.
Durante el posicionamiento, las organizaciones denunciaron una crisis de seguridad en la localidad y acusaron omisión por parte de las autoridades estatales y municipales ante las solicitudes de apoyo realizadas por la comunidad.
“Desde el 6 de mayo hay una omisión y una negligencia, no sólo en la violación a derechos humanos por parte de la policía municipal y por parte del Estado, sino también en la desatención y el desdén hacia la exigencia de tener seguridad”, expresaron durante la protesta.
Las colectivas señalaron que habitantes y autoridades comunales han solicitado que las mesas de diálogo se realicen directamente en Acachuén, debido a que enfrentan amenazas que les impiden trasladarse de manera segura a Morelia.
Indicaron que, hasta el momento, dicha mesa no ha sido instalada en la comunidad, pese a las peticiones reiteradas de los comuneros.
“La exigencia puntual de la comunidad es que se presenten las autoridades a la localidad para evitar que los comuneros o las comuneras salgan por cuestiones de seguridad. Esa mesa no está instalada”, afirmaron.
Asimismo, rechazaron versiones que señalan que la comunidad se opone al ingreso de fuerzas de seguridad, al recordar que entre las solicitudes de Acachuén se encuentra la presencia de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional mediante un destacamento permanente.
“Sería muy raro que la misma comunidad hiciera una petición y luego no permitiera la entrada de estas fuerzas”, sostuvieron.
Las organizaciones también advirtieron que las comunidades indígenas enfrentan condiciones cada vez más complejas debido a la violencia, situación que aseguraron ha sido agravada por la falta de respuesta institucional.
Finalmente, alertaron sobre el riesgo que viven mujeres, niñas, niños, adultos mayores y pobladores en general, al considerar que la situación actual representa una emergencia para la seguridad de la comunidad purépecha.