El gobierno de Colombia solicitó a Estados Unidos una suspensión temporal de los aranceles aplicados a productos colombianos, con el argumento de que la medida permitiría aliviar la presión económica que enfrenta el país tras el terremoto que ha dejado al menos 289 muertos.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, informó que planteó directamente la petición al mandatario estadounidense Donald Trump, a quien agradeció el apoyo enviado para atender la emergencia.
A través de una publicación en X, el gobernante señaló que pidió a Trump considerar la eliminación temporal de los gravámenes para apoyar a los empresarios colombianos afectados por las consecuencias del desastre.
Hasta ahora, la administración estadounidense no ha informado si aceptará la solicitud. De acuerdo con el Departamento de Estado, Washington ha destinado 26.5 millones de dólares en asistencia para las comunidades afectadas, principalmente mediante alimentos, refugios y suministros médicos.
De la Espriella llegó a la Presidencia a comienzos de agosto, después de imponerse en la segunda vuelta de las elecciones celebradas el 21 de junio. Durante la campaña recibió el respaldo de Trump y, desde su llegada al poder, ha mantenido una estrecha relación política con el gobierno estadounidense.
El terremoto, de magnitud 7.4, golpeó el lunes distintas zonas del occidente colombiano. Chocó, donde se ubicó el epicentro, fue una de las regiones más afectadas, mientras que los daños también alcanzaron a ciudades como Pereira, Cali y Quibdó.
La emergencia ha dejado además 3 mil 937 personas heridas, según el balance oficial. Al menos 14 mil 705 viviendas quedaron destruidas y otras 81 mil 536 sufrieron daños.
Las labores de búsqueda continúan en diferentes puntos. El gobierno reporta 143 personas desaparecidas, aunque registros elaborados por organizaciones civiles elevan considerablemente esa cifra.
En Cali, equipos de rescate mantienen la búsqueda de más de 70 personas cuyo paradero se desconoce. Aunque ya transcurrió el periodo de 48 a 72 horas considerado crítico para localizar sobrevivientes bajo los escombros, los trabajos continúan ante la posibilidad de encontrar personas con vida.
El gobierno colombiano declaró el terremoto como desastre natural y mantiene desplegados equipos de emergencia para atender a las comunidades afectadas y evaluar la magnitud de los daños.