Los gobiernos de Colombia y Ecuador anunciaron la puesta en marcha de una ofensiva militar y policial conjunta en la frontera común para combatir al narcotráfico y las estructuras del crimen transnacional que operan en esa región, informó el Ministerio de Defensa colombiano. La iniciativa, denominada Operación Binacional Espejo, fue activada el domingo 1 de marzo y busca coordinar acciones en varias zonas fronterizas terrestres y marítimas con el apoyo logístico de las fuerzas armadas de ambos países.
La estrategia conjunta se da en medio de una creciente tensión bilateral, marcada por una disputa comercial entre Bogotá y Quito que ha derivado en el aumento de aranceles a productos colombianos por parte de Ecuador, medida que el gobierno ecuatoriano justificó con la necesidad de fortalecer la seguridad fronteriza ante el avance de economías ilícitas.
El plan contempla la destrucción de laboratorios clandestinos, el intercambio de inteligencia y la coordinación de unidades militares y policiales para desarticular redes de tráfico de drogas, contrabando, minería ilegal y otras actividades delictivas que financian a grupos armados irregulares en la zona fronteriza. Autoridades de defensa aseguraron que la cooperación busca cerrar rutas utilizadas por organizaciones criminales para mover estupefacientes hacia mercados internacionales.
Funcionarios de ambos países sostienen que la operación fortalece la seguridad regional, aunque desde algunos sectores se ha señalado la necesidad de mantener el diálogo diplomático para abordar no solo los aspectos de seguridad, sino también las diferencias comerciales y políticas que han tensionado las relaciones entre los dos Estados vecinos.