Integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) y autoridades de distintos Consejos de Gobierno Comunal denunciaron este miércoles el rezago educativo que enfrentan comunidades indígenas del estado, al señalar la falta de maestros, infraestructura deficiente y el incumplimiento de compromisos por parte de la Secretaría de Educación del Estado (SEE).
Durante una conferencia de prensa realizada a las afueras de la dependencia estatal, los representantes indígenas recordaron que desde diciembre pasado la SEE se comprometió a entregar mobiliario y atender diversas carencias en escuelas rurales, acuerdos que, afirmaron, no se han materializado. También reprocharon la ausencia de la titular de la Secretaría en la reunión solicitada, al ser atendidos únicamente por personal de menor rango.
Voceros del CSIM señalaron que en varias comunidades los estudiantes toman clases en condiciones precarias, incluso a la intemperie, debido a la falta de aulas y servicios básicos. Expusieron que existen escuelas construidas con materiales improvisados y planteles que desde hace años operan sin una clave escolar oficial, lo que limita el acceso a recursos y programas educativos.
Mauricio Quinoros, maestro de telesecundaria, explicó que en localidades como Ocopeo hay escuelas con más de 150 alumnos y un número insuficiente de docentes, además de planteles que no han sido beneficiados por el programa federal La Escuela es Nuestra, lo que mantiene instalaciones deterioradas y sin techumbres adecuadas.
El Consejo Supremo Indígena aseguró que estas problemáticas han sido notificadas por escrito desde hace meses a la SEE, sin que exista una respuesta concreta. Asimismo, rechazaron la postura de la dependencia estatal, que ha sostenido que el personal docente es suficiente, al afirmar que al menos 20 comunidades presentan déficit de maestros y alrededor de 10 escuelas han operado sin clave oficial durante casi una década.
De acuerdo con los datos presentados, las carencias educativas afectarían a entre 4 mil y 5 mil habitantes, con un promedio de 100 a 150 estudiantes por escuela y un déficit aproximado de 50 docentes en total.
Ante la falta de soluciones, los representantes indígenas advirtieron que podrían iniciar movilizaciones en un plazo de 15 días si no se obtienen respuestas en las mesas de trabajo. Finalmente, exigieron que la Secretaría de Educación priorice la atención a las comunidades indígenas y garantice el derecho a la educación mediante la asignación de maestros, claves escolares e infraestructura digna.