La operación binacional “Águila Alta”, realizada por México y Estados Unidos en la zona fronteriza entre Tijuana, Baja California, y San Diego, California, concluyó con cinco drones inhabilitados, una persona detenida y el aseguramiento de un arma de fuego, cargadores y cartuchos.
El operativo se desarrolló entre el 31 de agosto y el 21 de septiembre, como parte de los mecanismos de coordinación entre ambos países para detectar aeronaves no tripuladas utilizadas por grupos delictivos en actividades relacionadas con el tráfico de drogas y personas.
De acuerdo con la información difundida por el Gabinete de Seguridad, los drones fueron detectados e inhabilitados por personal militar mexicano. La operación se llevó a cabo mediante reconocimientos simultáneos a ambos lados de la frontera, con cada país operando dentro de su propio territorio.
La Secretaría de la Defensa Nacional señaló que los dispositivos eran de uso comercial y eran empleados por organizaciones criminales para vigilar los movimientos de las autoridades durante el traslado de personas y drogas.
La cifra de drones inhabilitados aumentó de cuatro a cinco durante el desarrollo del operativo. El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, había informado inicialmente sobre cuatro aeronaves, mientras que posteriormente el Gabinete de Seguridad confirmó un quinto caso.
Además de la inhabilitación de los drones, las autoridades reportaron la detención de una persona y el aseguramiento de un arma de fuego, cargadores y cartuchos.
La operación incluyó el despliegue de equipos antidrones fijos y móviles y tuvo como objetivo reforzar la detección de aeronaves utilizadas por organizaciones delictivas en la franja fronteriza.
Las autoridades mexicanas destacaron que la cooperación con Estados Unidos se realizó bajo los principios de respeto a la soberanía, reciprocidad y responsabilidad compartida, con cada fuerza operando dentro de su respectivo territorio.