Un hombre identificado como Brendan Banfield fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras ser hallado culpable del asesinato de su esposa y de un hombre al que atrajo a su vivienda como parte de un plan para simular una escena del crimen en Virginia.
El caso ocurrió en febrero de 2023, cuando Banfield sostuvo inicialmente que había disparado a un intruso al sorprenderlo atacando a su esposa en el domicilio familiar. Sin embargo, la investigación judicial estableció que la situación había sido planeada previamente junto con Juliana Peres Magalhães, con el objetivo de culpar a una tercera persona y encubrir el homicidio de su pareja.
Las autoridades determinaron que el hombre engañó a la víctima para acudir a la vivienda mediante una trampa organizada en línea, donde se simuló un encuentro personal. Al llegar al domicilio, el hombre fue atacado y asesinado, mientras que la esposa de Banfield también perdió la vida durante los hechos.
Durante la audiencia de sentencia, la jueza Penney Azcarate calificó las acciones del acusado como premeditadas y sin remordimiento, destacando la gravedad del doble homicidio y el impacto en la hija menor de la pareja, quien se encontraba en el domicilio durante los hechos.
Además de la condena de cadena perpetua, Banfield recibió sanciones adicionales por poner en peligro a una menor y por el uso de armas de fuego en la comisión del crimen, lo que incrementó su tiempo de permanencia en prisión.
En el proceso judicial también se detalló que la coacusada aceptó su participación y colaboró con la investigación a cambio de una condena menor, tras reconocer que ayudó a simular la escena del crimen dentro de la vivienda.
El tribunal determinó que el ataque fue cuidadosamente planeado, incluyendo la manipulación de mensajes y el uso de identidades falsas para atraer a la víctima, lo que permitió concluir que no se trató de un acto espontáneo sino de una estrategia para encubrir el asesinato.