Un tribunal en Austria sentenció a 15 años de prisión a un joven de 21 años y a 12 años a su cómplice, ambos implicados en la planificación de un atentado terrorista contra uno de los conciertos de la cantante Taylor Swift previsto para agosto de 2024 en Viena.
El plan estaba dirigido contra una de las presentaciones programadas en el estadio Ernst-Happel, espectáculos que fueron cancelados por motivos de seguridad tras detectarse el complot. Las investigaciones señalaron que el principal acusado intentó conseguir armas de forma ilegal, además de seguir instrucciones en línea para la fabricación de explosivos, sin que el ataque llegara a concretarse.
Las autoridades judiciales también determinaron que ambos condenados participaron en la instigación de un tercer individuo, relacionado con un ataque con arma blanca en Arabia Saudí, quien permanece bajo custodia. Durante el proceso, los acusados admitieron haber realizado viajes a ciudades como Dubái y Estambul, aunque negaron haber ejecutado acciones directas de apoyo al ataque finalmente frustrado.
El caso fue considerado por la fiscalía como parte de una red de planificación de atentados fallidos vinculados a ideología extremista, lo que llevó a la detención de los implicados en agosto de 2024 tras la intervención de las autoridades de seguridad austríacas.