El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla informó que el ejercicio fiscal 2026 no contempla la creación de nuevos gravámenes ni modificaciones a las tasas de los impuestos ya existentes. Durante una conferencia de prensa, el mandatario contrastó esta decisión con las medidas tomadas en entidades como Chihuahua, Baja California, Colima y Yucatán, donde se registraron incrementos en el impuesto sobre la nómina. Al mantener la estabilidad tributaria, el Gobierno de Michoacán busca proteger la economía de las familias y evitar cargas adicionales que afecten su calidad de vida durante el presente año.
En lugar de aumentar la carga fiscal, la administración estatal se enfocará en optimizar la recaudación mediante la digitalización de servicios y la regularización de adeudos de entidades públicas y contribuyentes omisos. Salvador Juárez Álvarez, director del Satmich, detalló que se proyecta un incremento del 20 por ciento en la recaudación de derechos y un 28 por ciento en impuestos, gracias al fortalecimiento del programa de vigilancia profunda. Estas estrategias permitirán alcanzar una meta de ingresos propios por 10 mil 300 millones de pesos sin necesidad de implementar nuevas medidas impositivas para el sector productivo o la ciudadanía.
Finalmente, el Ejecutivo estatal precisó que los recursos obtenidos serán destinados prioritariamente a infraestructura, servicios públicos y programas de bienestar social en toda la entidad. El gobernador enfatizó que la eficiencia administrativa es la clave para cumplir con las metas financieras del estado, asegurando que cada peso recaudado se traduzca en acciones palpables de desarrollo. Con esta política fiscal, Michoacán apuesta por un entorno de certidumbre económica que favorezca la inversión y el fortalecimiento de las finanzas públicas a través de la modernización de sus mecanismos de cobro y fiscalización.