Una delegación integrada por 11 legisladores del Congreso de Estados Unidos inició este viernes una visita a Dinamarca y Groenlandia con el objetivo de expresar su respaldo político frente a las presiones del presidente Donald Trump, quien ha reiterado su intención de que Estados Unidos se haga con el control de la isla ártica.
El grupo, conformado por representantes de ambos partidos, sostuvo encuentros en Copenhague con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y con el jefe del gobierno de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen. La agenda también contempla reuniones con integrantes del Parlamento danés y con líderes empresariales locales.
Durante la visita, los legisladores buscaron enviar un mensaje de unidad y distanciarse de la postura del mandatario estadounidense. El senador demócrata Dick Durbin afirmó que el viaje tiene como fin reiterar la relación histórica entre ambos países. Señaló que Dinamarca y Groenlandia han sido aliados de largo plazo de Estados Unidos y subrayó que las declaraciones del presidente no reflejan el sentir de la mayoría de la sociedad estadounidense.
La visita ocurre en un contexto de tensiones diplomáticas, luego de que el gobierno danés reconociera recientemente un “desacuerdo fundamental” con Washington tras una reunión de alto nivel en la Casa Blanca. Trump ha insistido públicamente en la adquisición de Groenlandia y ha criticado a Dinamarca por lo que considera una insuficiente inversión en la seguridad del territorio autónomo.
A pesar del reciente despliegue de una misión expedicionaria europea en la isla, la Casa Blanca minimizó su impacto. La portavoz Karoline Leavitt declaró que dicho movimiento no modifica el objetivo del presidente de adquirir Groenlandia.
Además de Durbin, la delegación estadounidense está integrada por los senadores demócratas Chris Coons, Peter Welch y Jeanne Shaheen, así como por los republicanos Thom Tillis y Lisa Murkowski, entre otros legisladores.