El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) tomó las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ubicadas en la calzada Ventura Puente, en Morelia, en protesta por la falta de una solución definitiva al problema de salud pública que, según los manifestantes, genera la Central Geotermoeléctrica Los Azufres. Los comuneros exigen que se detenga el depósito de metales pesados en los mantos acuíferos de la región, que atribuyen a la operación de la planta.
Aunque el gobierno del estado había anunciado una mesa de diálogo con comunidades de San Matías El Grande y otras localidades aledañas, no se logró un acuerdo, pues los pobladores insisten en que se atienda de fondo la presunta contaminación. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla informó el pasado 22 de enero que el Comité Interinstitucional Ambiental y de Salud Pública de Los Azufres sesionará en 15 días para revisar el tema, con la invitación abierta a las comunidades afectadas, incluyendo al Consejo de San Matías El Grande.
Los comuneros sostienen que existe evidencia científica que señala a la central geotérmica como una de las principales causas de los problemas renales que se han registrado en San Matías El Grande. La toma de las oficinas de CFE busca presionar para que las autoridades atiendan sus demandas con acciones concretas y no solo con mesas de diálogo sin resolutivos inmediatos.