La desaparición de Karol Toledo Gómez, estudiante de 18 años de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, ha generado movilizaciones de familiares, estudiantes y autoridades mientras continúan las acciones para dar con su paradero. La joven fue vista por última vez el 2 de marzo en el municipio de Mazatepec, en el surponiente del estado.
De acuerdo con la ficha de búsqueda emitida por la Fiscalía estatal, Karol mide aproximadamente 1.48 metros, es de complexión delgada y tiene el cabello rizado y largo. Como señas particulares presenta un tatuaje en forma de corazón en la mano izquierda y un lunar en el lado izquierdo del rostro. El día de su desaparición vestía pantalón de mezclilla azul, blusa a rayas y tenis.
La joven estudiaba en la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec de la universidad y cursaba el segundo semestre de Derecho. De acuerdo con versiones difundidas por su familia, fue vista por última vez alrededor de las 11 de la mañana, a unos metros de la entrada principal del plantel, luego de terminar un examen. Antes de desaparecer se comunicó por teléfono con su madre para preguntarle si ya le habían realizado un depósito, ya que planeaba acudir a retirar dinero en una tienda cercana antes de regresar al lugar donde se hospedaba.
Tras la denuncia presentada por sus familiares, se activaron los protocolos de búsqueda y comenzaron operativos de campo y análisis de información para tratar de ubicarla. Paralelamente, estudiantes de la misma institución realizaron marchas y protestas en Mazatepec para exigir su localización y mayor seguridad para la comunidad universitaria.
Durante las labores para localizarla también se reportó el hallazgo de un cuerpo sin vida en el municipio de Coatetelco, cercano a Mazatepec. Personal pericial inició estudios para determinar la identidad de la víctima y confirmar si existe relación con la estudiante desaparecida.
La desaparición de Karol Toledo ocurre días después del caso de otra estudiante de la misma universidad que fue reportada como desaparecida y posteriormente localizada sin vida, situación que ha incrementado la preocupación dentro de la comunidad universitaria y entre habitantes de la región.