Las protestas por la crisis de vivienda continuaron este domingo en distintas ciudades de España, después de que decenas de miles de personas salieran a las calles durante el fin de semana para exigir medidas que permitan acceder a viviendas dignas y asequibles.
Las movilizaciones fueron convocadas por organizaciones de inquilinos y colectivos sociales, que también han comenzado a impulsar una huelga general como medida de presión ante el rechazo en el Congreso de dos decretos relacionados con la vivienda.
Durante las manifestaciones se escucharon consignas contra los altos precios de los alquileres, los desahucios y la especulación inmobiliaria. Entre las demandas planteadas se encuentran una reducción de hasta 50 por ciento en los alquileres, contratos indefinidos y medidas contra los fondos de inversión que concentran viviendas.
En Madrid, la movilización del sábado reunió a unas 70 mil personas, de acuerdo con la Delegación del Gobierno, mientras que los organizadores calcularon una asistencia de hasta 500 mil. La marcha recorrió el centro de la capital bajo el lema “Hacia la huelga general”.
La jornada también registró enfrentamientos en Valencia, donde nueve policías resultaron heridos y una persona fue detenida después de que un grupo de manifestantes derribara vallas y las lanzara contra los agentes. La policía respondió con material antidisturbios.
Las protestas se extendieron a ciudades como Santander, Palma, León, Santiago de Compostela, Málaga, Granada, Zaragoza y Valladolid. Para este domingo estaban previstas nuevas movilizaciones en lugares como Bilbao, Oviedo, Almería, Badajoz, Salamanca, Murcia y Córdoba.
El movimiento de inquilinos sostiene que el rechazo parlamentario a las medidas de vivienda aumentó el descontento y anunció que buscará coordinarse con organizaciones sindicales para impulsar una huelga general.
La situación también elevó la presión sobre el gobierno del presidente Pedro Sánchez, quien mantiene conversaciones con integrantes de su Ejecutivo y del Partido Socialista para definir si continúa la actual legislatura o convoca elecciones anticipadas.
La crisis política se intensificó después de que el Congreso rechazara el viernes los decretos de vivienda, mientras las movilizaciones colocan nuevamente el acceso a la vivienda como uno de los principales temas de la agenda política española.