Corea del Norte advirtió que continuará fortaleciendo sus capacidades militares, incluido su arsenal nuclear, luego de cuestionar los recientes ejercicios militares encabezados por Estados Unidos junto con Corea del Sur, Japón y otros países.
Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, acusó a Washington de incrementar las amenazas contra su país mediante las maniobras Pacific Vanguard, realizadas entre el 29 de agosto y el 10 de septiembre cerca de Guam.
La funcionaria norcoreana señaló que estos ejercicios representan, desde la perspectiva de Pionyang, uno de los principales factores detrás del deterioro de la situación de seguridad en la península coreana.
Kim Yo-jong afirmó que, ante lo que considera un aumento de las amenazas externas, Corea del Norte mantendrá el desarrollo de sus capacidades de disuasión nuclear y de sus fuerzas armadas.
Las maniobras cuestionadas contaron con la participación de fuerzas de Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, Australia y Nueva Zelanda, entre otros países.
Las declaraciones se producen después de que Corea del Norte también criticara los ejercicios Freedom Edge, realizados por Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, y advirtiera que podría responder con medidas militares.
En lo que va de 2026, Pionyang ha realizado más de una decena de lanzamientos de misiles balísticos, mientras Washington y Seúl mantienen ejercicios militares conjuntos pese a los intentos de retomar el diálogo con el gobierno de Kim Jong-un.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump ordenó recientemente reducir la escala de las maniobras anuales con Corea del Sur, decisión que vinculó con su intención de mantener abierto el diálogo con Pionyang.