La Corte Suprema de Corea del Sur confirmó este jueves la cadena perpetua contra Kim Nok Wan, de 34 años, líder de una red de explotación sexual que operaba mediante Telegram y que dejó 261 víctimas, incluidos menores de edad.
El máximo tribunal ratificó la sentencia por delitos relacionados con la producción y distribución de material de explotación sexual, agresiones sexuales y violaciones. También mantuvo las medidas adicionales impuestas al acusado: 30 años de vigilancia mediante dispositivo electrónico, prohibición durante 10 años para trabajar en instituciones relacionadas con menores y publicación de sus datos personales durante una década.
Kim encabezó entre 2020 y 2025 la organización conocida como “Los Vigilantes”. La red obtenía información personal de sus víctimas y utilizaba amenazas y extorsiones para obligarlas a entregar imágenes íntimas, que posteriormente eran utilizadas para producir y distribuir material de explotación sexual.
La investigación identificó más de 2 mil imágenes y videos vinculados con la organización. Algunas víctimas también fueron sometidas a agresiones sexuales.
La cifra de afectados convierte el caso en uno de los mayores registrados en Corea del Sur relacionados con delitos sexuales digitales. El número de víctimas supera ampliamente al registrado en otros casos conocidos de explotación sexual mediante Telegram.
La sentencia definitiva marca el cierre del proceso judicial contra el líder de la organización, mientras las autoridades mantienen la atención sobre las redes digitales utilizadas para cometer delitos de explotación sexual.